Teatro confinado y online, en directo y para solo 20 espectadores cada función. La casa de Fedra será la de la propia actriz protagonista (Bea Insa), a la que acompañará, desde su respectivo domicilio, la música en vivo de la violonchelista Nerea Aizpurua.
Las confesiones de Fedra viajarán de la intimidad de su salón a los domicilios de la audiencia. El público podrá decidir en el momento si solo quiere ver y oír a Fedra o si también quiere 'ser visto' y mirado a los ojos por la protagonista.
Tras la función, los espectadores que lo deseen podrán participar en un coloquio con la compañía sobre este mito convertido ya en símbolo feminista.
